La idea de que debemos pensar en positivo en situaciones difíciles o conflictivas no es en absoluto propiedad de la nueva era. Es un engaño tan antiguo como la razón humana.

Por todos lados escuchamos este consejo de perfección, cuando pasas por una adversidad: Tienes que pensar en positivo porque así atraes cosas buenas. Sin embargo, esta idea ingenua nos trae una lección muy diferente: Si estoy triste y me esfuerzo en pensar en cosas buenas – que nieguen la experiencia real- acabo por deprimirme aún más. Si tengo miedo, rabia o dolor sólo agravo esta experiencia emocional, si hago por pensar en positivo.  Al pretender traer imágenes de alegría o placer, aumento la experiencia de una emoción que busca restablecer un equilibrio psicológico y que está avisándome de que ponga atención sobre mi experiencia. Al no dejar que esta emoción se exprese, buscará otros medios para expresarse, muchas veces empeorando la salud y la situación.

Los efectos benignos del pensamiento positivo son posibles únicamente, cuando el mecanismo estratégico de autoengaño es inconsciente. De otro modo, cuando pensamos en atraer cosas buenas con pensamientos positivos, se refuerza el efecto negativo de la emoción que queremos evitar.  De este modo, el mecanismo del pensamiento positivo tiene un efecto paradójico.

Los autoengaños para variar inercias psicológicas o conductas perjudiciales, sólo funcionan si se realizan inconscientemente. En el momento que los ponemos en práctica de forma intencionada, pierden totalmente su poder transformador. Sólo si hemos tenido un resultado positivo, entonces aumenta la confianza en nuestros recursos, y sentimos mayor fuerza en nuestra capacidad.

Una expectativa elevada, puede hacer que nuestro viaje resulte más intenso en su belleza, y que el destino se convierta en algo decepcionante.

Kylli Sparre_pecera

2 comentarios
  1. Los pensamientos que niegan la realidad no son pensamiento positivo, sino fantasia, mentira. Fantasear y creernos nuestra propia pelicula es negativo, y siempre nos lleva a la desilusion, a la frustración. El pensamiento positivo consiste en observar la realidad sin engañarte, te guste o no, y ver su aspecto positivo, constructivo, la lección que sacas de la experiencia, la que te va a hacer crecer.

    ¿Cómo podría ser positivo el autoengaño? Consciente o inconscientemente, siempre nos llevara al fracaso.

  2. Ser positivo, ser fantasioso, autoengañarse… Muchas ideas diferentes. Varios acuerdos y sólo algún matiz. Estoy de acuerdo en que no dejarse tocar por lo negativo es una escisión pues forma parte de la realidad y no verlo o no mirarlo no es un medio saludable de trascender las situaciones negativas aunque duelan. Se aprende, se debería aprender para no repetir la situación dolorosa. Y eso solo es posible mirando de frente lo negativo. En sí mismo ya es un modo de “suavizar” lo negativo, del dolor que causa, pues significa no sólo que esa situación es temporal, como el bien y todo lo demás por cierto, que no nos vamos a instalar en ello, sino que la mirada a la realidad es más completa y transformadora por tanto.
    Por otra parte, empeñarse en encontrar lo positivo es muy recomendable pues …hay tantas cosas negativas!!! que nos pueden inundar y nos inundan a mí al menos, y me afecta, a mi me quita reservas y esperanza y entusiasmo. Y vivir así, yo no quiero al menos, de modo que intento encontrar el prisma triple de cada situación: lo bueno, lo malo y lo trascendente de una y otra cosa para no ser una… maníaca? Por ejemplo.

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